El juego es una forma de entretenimiento con coste, nunca una manera de ganar dinero ni de recuperar pérdidas. Esta página resume cómo mantenerlo bajo control y a quién acudir.
Conviene parar y pedir ayuda si te reconoces en alguna de estas situaciones:
Reconocerse en uno solo de estos puntos no es un diagnóstico, pero sí un motivo suficiente para activar límites y hablar con alguien.
Todos los operadores con licencia en España están obligados a ofrecer mecanismos de control. Están en la zona de cuenta, normalmente bajo «Juego responsable» o «Límites»:
Activar un límite cuando estás tranquilo es mucho más eficaz que intentar frenar en plena sesión.
En España existe el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), gestionado por la Dirección General de Ordenación del Juego. Al inscribirte quedas bloqueado en todos los operadores con licencia estatal, no solo en uno, y no pueden enviarte publicidad de juego.
La inscripción se solicita a través de la DGOJ, en ordenacionjuego.es, y es la medida más eficaz si quieres cortar el acceso de raíz.
Si el juego se ha convertido en un problema para ti o para alguien cercano, hay ayuda gratuita y confidencial:
Si acompañas a otra persona: evita pagar sus deudas de juego sin más y céntrate en que acceda a ayuda profesional y en bloquear el acceso mediante el RGIAJ.
El juego con dinero real está prohibido a los menores de 18 años. Los operadores con licencia verifican la identidad antes de permitir retiradas y, en la práctica, también antes de permitir depósitos.
Si compartes dispositivos con menores, conviene usar control parental y no guardar los datos de acceso ni los métodos de pago en el navegador.